Ay mi niño torero, viviendo en la sombra de los cuernos.
Pagando por la vida con la sangre de tu cuerpo.
Me muero cada tarde que te vistes con las luces pa' salir
Bajo mi Cielo Andaluz. y
Odio tus amantes que disfrutan de tu cuerpo
Que me llena con amor.
Al verte sonriente, manchado por tu valor,
Vuelvo a vivir
En la sombra de los cuernos y
El placer de tu amor.
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